El concepto de «lugar de la memoria» no se limita al lugar concreto y espacial: abarca también los recuerdos colectivos de acontecimientos, personalidades, rituales o símbolos que constituyen la identidad del colectivo en cuestión y que, además, evocan y unen regularmente a la comunidad. Estos lugares de la memoria desempeñan un papel especial en la conmemoración pública de la época del nacionalsocialismo, de sus víctimas y de sus consecuencias, así como para los fundamentos democráticos de nuestra sociedad.