Dos obras escultóricas entablan un diálogo con una pintura mural in situ en la escalera del ala este de la histórica Casa de los Artistas.
Brosinski desarrolla siempre su obra partiendo de la pintura como medio: una característica típica de sus obras, de las que tanto se ha hablado y que hoy forman parte de numerosas colecciones, es la aplicación de la pintura sobre lienzo sin imprimar. Sus composiciones, de carácter muy contemporáneo, surgen a caballo entre la audacia y la experimentación, a través de influencias de la cultura pop y la subcultura, como fruto de la casualidad y de una disposición deliberada.
«Errores que ya han quedado atrás e historias que quizá nunca sean ciertas» («Errores que ya son cosa del pasado e historias que quizá nunca sean ciertas») inaugura en la escalera este de la Künstlerhaus, a lo largo de cuatro plantas, un inspirador paisaje de pintura abstracta que permite descubrir una y otra vez nuevas perspectivas —siguiendo la «línea» como elemento central del vocabulario artístico básico, siempre con la mirada puesta en una nueva obra escultórica colgada—. También la conocida escultura de Brosinski «I Was Looking at All the Life» («Y contemplé toda esa vida»), en forma de unicornio de bronce, se podrá ver en la instalación.