Protección auditiva: innovación para una buena audición - Visita Hannover
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Protección auditiva
Las modernas soluciones de protección auditiva de Hannover combinan investigación, tecnología y salud para mejorar la audición en la vida cotidiana.
Protección auditiva
«Lead conte shout, shout, let it all out»: quien haya gritado alguna vez al unísono con esta canción del grupo británico Tears for Fears, seguro que le han pitado los oídos después. El oído humano soporta mucho, no solo en los conciertos, sino también, por ejemplo, en el trabajo. Descubra para quién merece la pena usar protección auditiva.
Danza
1. El aficionado a la música
En los conciertos de rock y pop, el volumen de la música supera los 100 decibelios. Eso equivale aproximadamente al ruido de una motosierra. Pero un concierto sin sonido tampoco es la solución. Unos filtros especiales suprimen determinadas frecuencias, de modo que la música suena más baja, pero con la misma claridad.
2. El caballo de batalla
En algunas profesiones, las personas suelen tener que soportar el ruido durante horas. El día a día es especialmente ruidoso para los trabajadores de la asistencia en tierra de los aeropuertos, los trabajadores de la construcción de carreteras y los camareros, pero también se ven afectados los dentistas y los profesores. Quien esté expuesto durante ocho horas en el trabajo a un nivel de ruido de 80 decibelios o más tiene derecho, por ley, a recibir protección auditiva.
3. El artesano local
«¡Voy a atornillar un par de tornillos en la pared!». Quien haga muchas tareas de bricolaje en casa y utilice para ello taladros y sierras circulares debería plantearse usar protección auditiva. En este caso, lo más adecuado son, por ejemplo, los protectores auditivos de tipo concha, es decir, unos auriculares que cubren completamente el pabellón auditivo.
4. El viajero frecuente
¿El avión está a punto de despegar y no tienes chicle a mano? La presión en los oídos de los pasajeros es especialmente intensa, sobre todo durante el despegue y el aterrizaje. A esto se suma el estruendo de los motores. En estos casos, lo más recomendable es utilizar protectores auditivos especiales con filtros que compensen la presión.
5. El insomne
Para algunos es el bebé o la pareja que ronca; para otros, quizá solo el tictac del despertador: muchas personas pasan la noche dando vueltas en la cama sin poder dormir porque su entorno es demasiado ruidoso. Unos tapones para los oídos convencionales de espuma pueden ser suficientes; de lo contrario, se necesitará un modelo hecho a medida.
6. El amante del agua
Unas cuantas vueltas en la piscina, una breve inmersión... y, al instante, te entra agua en el oído. A menudo se drena por sí sola, pero también puede quedarse ahí. En ese caso, existe el riesgo de sufrir, por ejemplo, una otitis media. Los protectores auditivos a medida son ideales para proteger el oído de la entrada de agua.