Alrededor de 15 millones de personas en Alemania padecen trastornos auditivos. En las personas mayores, la hipoacusia es la discapacidad sensorial más frecuente. Sin embargo, incluso los niños y los recién nacidos pueden sufrir pérdidas auditivas, como la sordera del oído interno. En estos casos, las señales acústicas no se transmiten al nervio auditivo. En este caso, pueden ayudar las prótesis del oído interno, los llamados implantes cocleares (IC). Estos estimulan el nervio auditivo mediante electrodos. Sin embargo, tanto en pacientes de edad avanzada como en pacientes muy jóvenes puede quedar una capacidad auditiva residual, sobre todo en el rango de los tonos graves.
Proyecto «REDIHEAR»
El profesor Dr. Waldo Nogueira Vázquez, director del grupo de investigación en prótesis auditivas de la Clínica de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina de Hannover (MHH), pretende explicar cómo se puede evaluar y preservar con mayor precisión la audición residual, cómo interactúa la estimulación eléctrica del implante coclear con la conducción de la señal acústica y cómo se puede desarrollar una nueva prótesis auditiva a partir de estos hallazgos. Por su proyecto «REDIHEAR», el científico recibe ahora la «ERC Consolidator Grant» del Consejo Europeo de Investigación (European Research Council, ERC), una de las ayudas científicas más importantes de la Unión Europea destinadas a la excelencia. Recibirá una financiación total de unos dos millones de euros a lo largo de cinco años.
Determinar y preservar la audición residual
Si existe audición residual, es posible utilizar simultáneamente audífonos y un implante coclear en el mismo oído. En este concepto de estimulación electroacústica combinada (EAS), el audífono amplifica acústicamente las frecuencias bajas, mientras que el implante coclear estimula eléctricamente las frecuencias medias y altas. El oído interno procesa los estímulos acústicos y eléctricos al mismo tiempo. La desventaja: al implantar el implante coclear, pueden dañarse las estructuras muy sensibles de la cóclea y, con ello, también la audición residual. El científico quiere ahora desarrollar instrumentos de diagnóstico objetivos que determinen cuánto potencial auditivo existe realmente, especialmente en los recién nacidos, y que, al mismo tiempo, supervisen la audición de bajas frecuencias durante la implantación.
Interacción entre el audífono y el implante coclear
Con el fin de coordinar de forma óptima la audición residual y el implante coclear, el profesor Nogueira Vázquez pretende investigar los mecanismos fundamentales de interacción entre la estimulación eléctrica y la acústica a lo largo de toda la vía auditiva, desde la cóclea hasta la corteza auditiva del cerebro. «Además, READIHEAR pondrá a prueba una novedosa prótesis auditiva que aprovecha los mecanismos de interacción entre la estimulación acústica y la eléctrica mediante electrodos mínimamente invasivos», explica. Estos ya no se situarán, como hasta ahora, en lo más profundo de la cóclea, sino en la entrada o incluso completamente fuera de ella.
La pérdida auditiva dificulta el intercambio de información
«La pérdida auditiva dificulta considerablemente el intercambio de información y puede provocar frustración, soledad y aislamiento en las personas afectadas», afirma el profesor Nogueira Vázquez. Está convencido de que los nuevos avances beneficiarán a un gran número de personas con pérdida auditiva a lo largo de toda su vida. «Esto afecta desde los niños pequeños, que se beneficiarán de un mejor diagnóstico auditivo, hasta las personas mayores, a quienes la nueva tecnología EAS, menos invasiva, ayudará a tratar su pérdida auditiva relacionada con la edad».
Palabra clave: implante coclear
En casos de sordera del oído interno o de hipoacusia grave, un implante coclear (IC) puede resultar de ayuda. El requisito previo es que el nervio auditivo esté intacto. El IC capta las ondas sonoras del exterior a través de un micrófono, las convierte en señales eléctricas y las transmite a los electrodos situados en la cóclea. Estos estimulan diferentes secciones del nervio auditivo, que a su vez transmite los estímulos al cerebro, donde se produce la percepción auditiva propiamente dicha.
(Publicado el 13 de abril de 2022)