Un espacio que los niños y jóvenes pueden diseñar y plantar según sus ideas y deseos.
El Kinderwald se encuentra en el noroeste de Hannover, entre el bosque de Mecklenheider y la calle Stelinger Straße
En el Kinderwald de Hannover, son sobre todo los niños y los jóvenes quienes tienen la última palabra: participan desde el principio, colaboran en la planificación, se implican activamente y hacen realidad sus ideas, aprenden a actuar de forma democrática y tienen la oportunidad de forjar una parte de su futuro.
Pueden retozar a sus anchas, vadear el agua y ensuciarse. Son maestros constructores de aldeas de sauces, sofás forestales y puentes, plantan árboles y arbustos y diseñan señales.
En resumen, el bosque de los niños es un lugar donde pueden experimentar la naturaleza por sí mismos y desarrollar una relación más estrecha con ella. Se encuentran con lo que crece. Esto no sólo significa naturaleza, sino también la comprensión consciente de las personas para y con los demás.
El origen
El Kinderwald de Hannover surgió a raíz de una campaña de la «FerienCard» del cantautor infantil Unmada Manfred Kindel.
En la primavera de 2000, el terreno de siete hectáreas situado al noroeste de Hannover, entre el bosque de Mecklenheider y la calle Stelinger Straße, fue declarado oficialmente «bosque infantil». Desde entonces, se han plantado más de 1.500 árboles y arbustos nuevos.
La danza en torno al palo de mayo forma parte del programa de la fiesta de primavera en el bosque de los niños.
En los últimos 20 años se han creado muchas áreas de juego sobre la base de futuros talleres.
Ofertas
Talleres, actividades familiares, proyectos, campamentos y festivales: los niños y jóvenes, pero también los adultos, pueden materializar sus ideas de muy diversas maneras y dar forma a una parte de su futuro y del del Kinderwald.
Las actividades del Kinderwald están dirigidas principalmente a niños y jóvenes de entre 4 y 18 años. En ellas pueden adquirir experiencia en los ámbitos de la naturaleza y la ecología, el arte, la planificación, la construcción y la jardinería, y desarrollar su creatividad e imaginación. Al mismo tiempo, aprenden de forma práctica a conocer mejor sus propias fortalezas y limitaciones, y así pueden aplicarlas de manera específica cuando sea necesario.