Un destino muy popular, no solo para los ciclistas.
Berggasthaus Niedersachsen
A finales del siglo XIX, la visita a los restaurantes de excursión era un pasatiempo muy popular entre la gente. Allí se descansaba, se comía, se charlaba y se bailaba al son de la música. En aquella época, la posada de montaña «Niedersachsen» gozaba de gran popularidad. Se podía llegar cómodamente «en 30 minutos con el tranvía eléctrico», ya que la empresa de tranvías de Hannover operaba una línea que iba hasta Barsinghausen y tenía un desvío hacia el restaurante. El local se encontraba en medio de un extenso parque, diseñado en 1898 por Julius Trip, el primer director de jardines de Hannover. Tras el derribo del edificio principal, el complejo cayó inicialmente en el olvido, pero luego fue restaurado en varias fases de construcción en los años 80 y 90. La posada —hoy ubicada en la antigua cochera— y el parque con su imponente escalinata son desde entonces un destino turístico muy visitado.