En la parte superior de la fachada que da a la Plaza de los Derechos Humanos, en el número 1, se encuentra el friso con escenas de la historia de la ciudad. Justo al lado del balcón del alcalde se puede ver la escena tan fotografiada: la princesa electora Sofía, que llevó a su máximo esplendor los Jardines de Herrenhausen, coloca una corona de laurel sobre la cabeza de Leibniz. El erudito veía en ella una interlocutora apreciada, con la que solía pasear a menudo por los jardines. Karl Gundelach creó esta representación, que forma parte de una serie dedicada a los grandes acontecimientos de la historia de la ciudad. La maqueta de la ciudad de 1689, situada en el vestíbulo de entrada, muestra la ciudad en la época de Leibniz.