Dé un paseo por uno de los jardines barrocos mejor conservados de Europa —el Gran Jardín—, con más de 300 años de historia. Déjese inspirar por los delicados diseños de boj, la grava de mármol y los parterres de flores. Una atracción especial es la gruta decorada con coloridos mosaicos por la artista Niki de Saint Phalle.
También merece la pena visitar el Berggarten. Como jardín botánico, es famoso por su colección única de plantas procedentes de todo el mundo. En sus invernaderos se pueden admirar, entre otras cosas, hasta 800 orquídeas en flor en todo momento. Desde 2013, los jardines reales cuentan además con otra atracción destacada: el Palacio de Herrenhausen invita a los visitantes a descubrir de forma amena la diversidad del extenso mundo del palacio y los jardines.
Aquí encontrará más información sobre los Jardines de Herrenhausen.