La obra cinética de Hein Sinken (* 1914 en Aquisgrán – † 1987) se instaló inicialmente en el Teatro de la Ópera en el marco del «Programa de arte callejero» y posteriormente se trasladó a su ubicación actual. Es un ejemplo paradigmático del arte participativo y cercano a la ciudadanía de la década de 1970, cuando la fórmula mágica de la política cultural era «cultura para todos». Por último, pero no por ello menos importante, la obra, que pretende incitar a la acción, sigue siendo muy popular hoy en día, especialmente entre los niños. Ha conservado su funcionalidad lúdica, pero clara, y sigue siendo comprensible en sus fundamentos físicos y geométricos. A pesar de su densidad compacta y de la inercia casi meditativa de sus movimientos, que a menudo se desencadenan con una simple ráfaga de viento, trasciende formalmente su propia forma y se corresponde con los espacios urbanos circundantes. Otra obra en Hannover: «Objeto anemocinético» frente al Museo Histórico. Ubicación: Osterstraße/Karmarschstraße