La instalación de Siegfried Neuenhausen (* 1931 en Dormagen) se creó con motivo del centenario del nacimiento de Kurt Schwitters. El relieve de bronce empotrado en el pavimento, con las palabras del artista, cumple su función de homenaje con ingenio y coherencia. Al mismo tiempo, resulta evidente la necesidad de que, en el pintoresco casco antiguo turístico, con su oferta comercial, no solo se haga referencia al famoso hijo de la ciudad, sino también a su forma de abordar la vida cotidiana, el lenguaje y el diseño, alejada de las convenciones de la masa. De este modo, la obra adquiere un significado sociopolítico y se inscribe así en la obra de Neuenhausen y en sus exigencias artísticas. Parece que no solo ha colocado la cita a los pies de los habitantes de Hannover, sino más bien en su camino, de forma ineludible, como una propuesta, un recuerdo y una irritación placentera. Otra obra en Hannover: «Sombreros voladores» en el muro de imágenes de la Bertramstraße. » Ubicación: Knochenhauerstraße